Este pasado lunes 14 de mayo de 2010, entró a revisión en la Suprema Corte de Justicia de la Nación la ley oficial mexicana que obliga a hospitales y médicos a nivel federal, a proveer de la pastilla del día siguiente a mujeres que hayan sido víctimas de una violación.
Por medio de un juicio de controversia institucional, el gobernador de Jalisco, Emilio González, es el responsable de llevar esta ley de vuelta al Congreso, argumentando que va en contra de la constitución, además de ser una píldora abortiva y no anticonceptiva.
Sin embargo, el ministro José Ramón Cossio calificó como infundados los argumentos presentados por el gobernador, y aclaró que la mayoría de los ministros voten en contra de esta revisión de ley.
Parece increíble que aún en el 2010, un estado laico, considere la revisión de esta ley por causa de argumentos infundados y de inclinación religiosa. Además de mal informar a su población, que es en mayoría católica, nombrando a la píldora como “la píldora abortiva” cuando lo único que hace la pastilla del día siguiente es evitar el embarazo, al no permitir la implantación del óvulo en el útero. Efectivamente existe una píldora abortiva que es la RU- 486, la cual se toma cuando ya hay embarazo confirmado, y ésta no es legal en país.