Después del tan desatado escándalo, Michelle Obama llegó a las instalaciones de la UIA el pasado miércoles 14 de abril. ¿Pero por qué la primera dama de la nación más poderosa del mundo eligió comunicarse con estudiantes mexicanos? La respuesta es simple, ratificar el interés del gobierno de su marido, Barack Obama, presidente de los estados Unidos, por establecer relaciones más vinculantes con la juventud mexicana. Entre los temas de preocupación del gobierno de Obama, encontramos situaciones de salud tales como las adicciones y obesidad entre otros. Sin embargo, la primera dama del país vecino del norte, no se encontraba sola, pues la anfitriona, la primera dama mexicana, Margarita Zavala de Calderón, la escoltó en todo momento durante su estancia en nuestra nación y su visita a las instalaciones de la Unviersidad Iberoamericana en la Ciudad de México. Cabe destacar que en esta visita, las clases y actividades fueron canceladas en la institución. Adicionalmente, los dispositivos de seguridad fueron rigurosos y preparados por el Estado Mayor Presidencial de México. Todo esto con el motivo de evitar cualquier inconveniente en la visita de Michelle Obama a nuestro país. Sin embargo, la seguridad no fue únicamente monitoreada por las autoridades de nuestro país, sino que el servicio secreto de EUA también fue partícipe en las actividades. Un día antes del discurso un joven de aproximadamente unos 28 años se encontraba alistando todos los preparativos para el magno discurso de la benemérita invitada. Este joven más tarde fue confirmado por fuentes extraoficiales como el coordinador particular de la primera dama de los Estados Unidos. En la agenda de actividades se encontraba el cenar con la pareja presidencial mexicana en la residencia oficial de Los Pinos. La visita a la universidad, concluyó en el discurso de esta singular mujer con una de las frases célebres de la campaña presidencial de su esposo “Yes we can” pero traducida chuscamente a nuestro idioma y nuestro contexto “Sí se puede”.
25 abr
Publicado por Diego Alatriste en 29 diciembre 2010 at 4:07 PM
Es “sede”, no “cede”…